
El retraso en el crecimiento infantil es un problema crítico de salud pública que afecta a millones de niños en todo el mundo, obstaculizando su crecimiento y desarrollo. Esta condición no solo impacta la salud física, sino que también puede tener consecuencias a largo plazo en las habilidades cognitivas y el rendimiento educativo. Comprender la prevalencia del retraso en el crecimiento infantil es esencial para fomentar la conciencia y guiar intervenciones efectivas que puedan mejorar el bienestar de las generaciones futuras.