
Estudios recientes vinculan las deficiencias de vitamina B12 y folato con la fatiga crónica, mientras que empresas como Nestlé están invirtiendo en proteínas bioactivas adaptadas a las necesidades individuales. A medida que avanza la tecnología de nutrición de precisión, surge la pregunta: ¿debería la prueba de nutrientes personalizada convertirse en una práctica médica rutinaria en todo el mundo, o debería seguir siendo opcional e individualizada?