
A medida que las ciudades de todo el mundo enfrentan desafíos como el cambio climático, el descontento social y las disparidades económicas, la planificación urbana debe evolucionar. Los eventos recientes, como las protestas y las tensiones geopolíticas, destacan la importancia de entornos urbanos resilientes. Encontrar formas de adaptarse y priorizar las necesidades de las comunidades es crucial para un desarrollo sostenible.