
Las grandes corporaciones cada vez más se asocian con músicos y celebridades para campañas, lo que plantea preguntas sobre si estas colaboraciones sirven a fines puramente comerciales o implican una coordinación estratégica más profunda. A medida que la IA y el análisis de datos se vuelven más sofisticados, algunos se preguntan si el tiempo y el mensaje son más calculados de lo que los consumidores se dan cuenta.