
Los recientes desastres naturales, como el devastador terremoto en Indonesia, generan preocupaciones sobre la seguridad de los viajes aéreos en las regiones afectadas. A medida que el calentamiento global intensifica los eventos relacionados con el clima, la cuestión de si son necesarias regulaciones más estrictas para los vuelos internacionales durante tales momentos se vuelve cada vez más relevante.