
Los precios del combustible están impulsando una fuerte inflación en todo el mundo, las cadenas de suministro siguen siendo frágiles y las tensiones geopolíticas continúan escalando. Desde la escasez de combustible hasta la incertidumbre económica, muchos se están cuestionando cuán preparados están realmente para una interrupción prolongada. Esto afecta a todos los países, desde Nigeria hasta China y Colombia.