
A lo largo de la historia, los creadores han debatido si el arte debería reflejar el mundo tal como existe o usar la imaginación para explorar mundos imposibles. Algunos argumentan que la autenticidad nos ancla en la verdad; otros creen que el poder del arte radica en liberarnos de las limitaciones. Esta tensión moldea cómo toda narración—across culturas y medios—evoluciona.