
El aumento de los costos para asistir a eventos deportivos importantes, como la Copa del Mundo, ha generado debates sobre la accesibilidad. A medida que los precios de las entradas se disparan, muchos aficionados quedan excluidos, lo que plantea preguntas sobre la equidad. Este problema afecta la forma en que las audiencias globales se relacionan con el deporte y el entretenimiento.