
Millones de niños libaneses desplazados continúan su educación en refugios improvisados, plataformas en línea y espacios comunitarios a pesar del conflicto y el desplazamiento en curso. Esto plantea preguntas más grandes sobre lo que realmente requiere el aprendizaje en 2025. Desde zonas de guerra hasta aldeas remotas, las aulas tradicionales no siempre son una opción.