
A medida que la población mundial crece y las preocupaciones climáticas se intensifican, los sistemas alimentarios están cambiando hacia la carne cultivada en laboratorio, las proteínas a base de insectos y las alternativas vegetales. Las principales empresas alimentarias y los gobiernos están invirtiendo fuertemente en estas tecnologías, mientras que la aceptación del consumidor sigue dividida entre culturas y regiones.