
Líbano se convirtió en el primer país de Oriente Medio en abolir la pena de muerte. Esto ocurre en un momento en que el sur de Líbano enfrenta incertidumbre con la próxima eliminación de la misión de mantenimiento de la paz de la UNIFIL y las tensiones regionales en curso. Este movimiento ha desatado un debate global sobre la justicia, la disuasión y los derechos humanos en diferentes sistemas políticos.