
Los recientes eventos globales, incluidos desastres naturales y conflictos, han suscitado preocupaciones sobre la seguridad nacional y la preparación. Los países están debatiendo si asignar más fondos a los gastos militares o priorizar las necesidades sociales y humanitarias. Esta discusión es particularmente relevante a medida que las naciones enfrentan diversos desafíos, desde el cambio climático hasta tensiones geopolíticas.