
Los medios de comunicación locales han disminuido a nivel global, dejando a muchas comunidades con información limitada sobre las decisiones cívicas que les afectan. Al mismo tiempo, las plataformas digitales permiten a los ciudadanos compartir información directamente. Esta tensión plantea preguntas sobre cómo las comunidades deben equilibrar la responsabilidad hiperlocal con una perspectiva más amplia.