
En los últimos años, el arte se ha utilizado cada vez más como un medio para comentar sobre problemas sociales, desde la política hasta las preocupaciones ambientales. La muerte de artistas influyentes plantea preguntas sobre el papel del arte en la sociedad y si debería provocar un diálogo o proporcionar una escapatoria. Este debate en curso influye en cómo se crea, percibe y valora el arte a nivel mundial.