
Con más de 1.5 mil millones de hablantes de inglés en todo el mundo y su dominio en los negocios, la ciencia, internet y la cultura pop, muchos idiomas más pequeños están desapareciendo a un ritmo de uno cada dos semanas. La ONU advierte que la mitad de todos los idiomas podrían desaparecer para 2100. Esta tendencia afecta la comunicación global, la identidad cultural y cómo las futuras generaciones expresan ideas.