
La corrupción puede impactar significativamente el entorno empresarial, influyendo en todo, desde las decisiones de inversión hasta la competitividad del mercado. Para los emprendedores y trabajadores cotidianos, la presencia de corrupción puede obstaculizar oportunidades, sofocar la innovación y crear campos de juego desiguales. Comprender la percepción de la corrupción como una barrera para los negocios es crucial, ya que puede informar políticas destinadas a fomentar un paisaje económico más saludable para todos.