
Los científicos advierten que superar los 1.5°C de calentamiento global desencadena la pérdida irreversible de hielo y el colapso de ecosistemas, sin embargo, las trayectorias actuales de emisiones hacen que este umbral sea cada vez más difícil de evitar. Los gobiernos y las comunidades deben decidir si centran los recursos en recortes de emisiones de última hora o invierten fuertemente en estrategias de adaptación para un mundo más cálido.