
Las condiciones de salud mental ahora se encuentran entre las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo, sin embargo, persisten las brechas de financiación a nivel global. El consumo de medios y el estrés están cada vez más relacionados con los desafíos de salud mental. A medida que los países adoptan nuevas declaraciones de salud, la cuestión de la asignación de recursos se vuelve crítica.