
Las tensiones entre EE. UU. e Irán han escalado en ataques directos en todo Oriente Medio durante un segundo día. Ambas naciones poseen capacidades cibernéticas avanzadas que se han utilizado en conflictos pasados. Los expertos en seguridad advierten que los ataques digitales a sistemas críticos podrían extenderse mucho más allá de la región y afectar la infraestructura global.