
Los reguladores a nivel mundial están debatiendo con qué frecuencia las empresas públicas deberían informar sus resultados financieros. Algunos argumentan que los ciclos trimestrales generan un pensamiento a corto plazo y una volatilidad excesiva; otros creen que la transparencia frecuente protege a los inversores. Este cambio afecta los ahorros para la jubilación, la estrategia de inversión y la estabilidad del mercado en todo el mundo.