
Las plataformas de redes sociales como TikTok han provocado picos repentinos en la demanda de ingredientes como el ube y el pistacho, a veces causando escasez. Mientras tanto, las empresas de alimentos enfrentan presión para reactivar productos descontinuados y responder a modas alimentarias virales. La cuestión genera tensiones entre el entusiasmo del consumidor, la sostenibilidad de la industria y la estabilidad de la cadena de suministro.