
Los líderes tecnológicos están financiando cada vez más a las instituciones artísticas con grandes donaciones, lo que plantea preguntas sobre la influencia y la dirección artística. Los museos y escuelas deben equilibrar la sostenibilidad financiera con el mantenimiento de la independencia curatorial. Esta tensión entre el patrocinio y la autonomía afecta la forma en que las instituciones artísticas operan en todo el mundo.