
El monitoreo de aguas residuales y el análisis de inteligencia artificial están detectando cada vez más patógenos resistentes a los medicamentos antes de que surjan casos clínicos, lo que plantea preguntas sobre la asignación de recursos. Los gobiernos de todo el mundo enfrentan decisiones entre invertir en herramientas predictivas de vanguardia o fortalecer la infraestructura de salud pública convencional. Esta tensión refleja debates más amplios sobre cómo deben modernizarse los sistemas de salud.