
La IA está automatizando tareas tradicionalmente realizadas por trabajadores del conocimiento: analistas, programadores, investigadores, obligando a las sociedades a reconsiderar la planificación de la fuerza laboral. Los gobiernos de todo el mundo están debatiendo si deberían financiar proactivamente el reentrenamiento o dejar que los individuos y empleadores gestionen las transiciones de manera independiente.