
Drones ucranianos atacaron San Petersburgo en un ataque que Rusia describió como sin precedentes, mientras que EE. UU. e Irán intercambiaron ataques en el Golfo en medio de un frágil alto el fuego. Estos incidentes se producen mientras los conflictos en Ucrania y el Medio Oriente continúan poniendo a prueba la estabilidad internacional y arriesgan una mayor escalada. Los eventos plantean preguntas sobre las reglas de compromiso en la guerra moderna entre naciones.