
El sentido de pertenencia dentro de un país puede impactar significativamente la identidad de un individuo, su bienestar mental y su calidad de vida en general. Muchas personas obtienen consuelo y comunidad de su identidad nacional, lo que puede fomentar la cohesión social y un sentido compartido de propósito. Por el contrario, los sentimientos de alienación pueden llevar a la fragmentación social y al desapego, lo que hace esencial entender cuán extendidos están estos sentimientos en la sociedad actual.