
El estado de derecho es fundamental para el funcionamiento de una sociedad saludable, influyendo en cómo los individuos perciben la justicia, la responsabilidad y la gobernanza. La confianza en este principio afecta la confianza de los ciudadanos en sus instituciones y impacta sus vidas diarias, desde las interacciones con las fuerzas del orden hasta la participación en procesos democráticos. A medida que los climas políticos evolucionan, entender el sentimiento público sobre el estado de derecho puede revelar percepciones más profundas sobre la estabilidad social y el sentido colectivo de seguridad dentro de una comunidad.