
Los sectores minorista y de hospitalidad a nivel mundial enfrentan escasez significativa de mano de obra, con empleadores que abogan cada vez más por cambios en la política de inmigración para abordar las brechas en la fuerza laboral. Los gobiernos deben equilibrar las necesidades económicas con los impactos en el mercado laboral sobre los ciudadanos. Esta tensión está remodelando los debates sobre inmigración en todo el mundo.