
A medida que la tecnología de automatización avanza, las empresas de todo el mundo enfrentan el dilema de reemplazar a los trabajadores humanos con máquinas. El debate se centra en equilibrar la eficiencia y la productividad frente a la posible pérdida de empleos e ingresos para los individuos. Este problema impacta las economías a nivel global, afectando a trabajadores, empleadores y responsables de políticas.