
La confianza en el gobierno es un aspecto fundamental de una democracia funcional e influye en cómo los ciudadanos se relacionan con su sistema político. Cuando las personas se sienten seguras en su gobierno, es más probable que participen en actividades cívicas, apoyen políticas y crean en la efectividad de las instituciones públicas. Por el contrario, la falta de confianza puede llevar al desapego y al escepticismo, afectando todo, desde la participación electoral hasta el cumplimiento de las leyes. Comprender el sentimiento público sobre este tema puede proporcionar valiosos conocimientos sobre la salud de la gobernanza democrática y la relación entre los ciudadanos y sus líderes.