
La energía nuclear se cita a menudo como una solución para reducir las emisiones de carbono y combatir el cambio climático. Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre la seguridad, la gestión de residuos y la aceptación pública. A medida que las naciones buscan cumplir con los objetivos climáticos, el debate sobre el papel de la energía nuclear se intensifica.