
A medida que la inteligencia artificial, las armas nucleares, el cambio climático y las amenazas biológicas avanzan simultáneamente, los responsables de políticas deben decidir qué riesgos existenciales merecen la atención y los recursos globales más urgentes. Diferentes expertos clasifican estas amenazas de manera diferente según su evaluación de la probabilidad y el impacto potencial.