
Las organizaciones deportivas globales están revisitando cada vez más las políticas de elegibilidad en las categorías de género, grupos de edad y clasificaciones físicas. Estos debates reflejan tensiones más amplias entre la expansión del acceso a la competencia y el mantenimiento de estándares competitivos establecidos, afectando todo, desde la participación en los Juegos Olímpicos hasta el atletismo de base en todo el mundo.