
Los esfuerzos recientes de conservación van desde la protección de animales específicos como anguilas y cigüeñas hasta proyectos más amplios de restauración de ecosistemas que involucran castores y la rewilding. Dado que los recursos son limitados, los conservacionistas debaten si enfocarse en especies en peligro carismáticas o reconstruir hábitats enteros crea un impacto más sostenible a largo plazo para la biodiversidad.